CHISTES MARRANOS

 

Érase una vez un bosque muy lejano en el que una ranita mágica (vamos un hada madrina pero verde) salto fuera de un pozo. Este bosque era tan grande que la rana jamas había visto a otro animal en toda su vida. Pero por casualidad ese día tuvo la oportunidad de ver a un oso persiguiendo a un conejo.La ranita los llamo para que parasen, y les dijo:
- Como sois los primeros animales que he visto en mi vida, os voy a conceder 3 deseos. A ver oso, tu primero.
El oso amoroso penso durante un minuto, y salió el macho que llevaba dentro, dijo:
- Bien, deseo que todos los osos del bosque, excepto yo, sean hembras.
Para su primer deseo el conejo pidió un casco y se lo puso. El oso rumboso se quedo filiado de la jilipollez de deseo del simpático conejo, gastando un deseo en eso. Le tocaba de nuevo al oso perezoso pedir su segundo deseo:
- Deseo que todos los osos del bosque de al lado sean hembras también.
Para el segundo deseo el conejo pidió una moto, salto encima y arranco el motor..BROUMMMM. El oso saleroso seguía flipando con los deseos del conejo al fin y al cabo podía pedir un montón de pelas y comprarse luego una moto, ¿no?.
Para su ultimo deseo el oso rumboso penso durante un minuto y dijo:
- Quiero que todos los osos del mundo sean hembras...
El conejo sonrío burlonamente, metió una marcha a la moto, y dijo mientras salía derrapando con la moto a toda leche... "Deseo que el oso sea marica"
Un padre con su hijo de 10 años se dirigía en taxi al Parque de Atracciones de Madrid para pasar la tarde. Al ir acercándose al aparcamiento, al niño le llamo la atención la cantidad de chicas de todas las razas, vestidas de forma extraña y con poca ropa, que permanecían de pie en la cuneta mirando a los coches que pasaban, y le pregunto a su padre:
- ¿Que hacen todas estas señoras por aquí, papa?
A lo que el padre contesto, intentando parecer convincente:
- Son chicas que vienen de una fiesta de disfraces y están esperando a que su novio o sus padres las pasen a recoger.
Pero al taxista no le debió parecer bien aquella respuesta, y sin que nadie pidiera su opinión, dijo al padre:
- No engañe al niño, hombre, que ya es mayorcito para saber las verdades...
y continuo, ya dirigiéndose al niño:
- Estas "señoras", chaval, son putas, y se dedican a esperar que pare un cliente para follárselo a cambio de dinero, ¿comprendes? 
El niño se quedo pensativo, y tras digerir lo que acababa de escuchar, le asalto la curiosidad:
- Entonces, papa, estas señoras también tienen niños?
- Claro hijo - repuso el padre - de algún sitio tienen que salir los taxistas.
Ese marido que sale desnudo del cuarto de baño, y mientras se está metiendo en la cama le dice su mujer:
- El caso es que tengo un dolor de cabeza...
A lo que este contesta:
-Perfecto, acabo de estar en el cuarto de baño embadurnándomela con aspirina, así que puedes tomártela oralmente o en forma de supositorio, como prefieras...
Esta es una pareja que ya cumplía 20 años de casados. Y durante esos 20 años cada vez que iban a hacer el amor, el marido insistía que se apagaran las luces completamente. Pero después de 20 años haciendo lo mismo, la mujer ya comenzaba a sentirse estúpida. Ella pensaba todos los días como romper este loco hábito de su marido. Así que una noche, cuando estaban en el medio del acto, ella encendió las luces de la habitación. Miró donde estaba la acción y vio a su marido sosteniendo un consolador. Ella quedó completamente aturdida al ver lo que estaba pasando.
- ¿Tú impotente? - gritó ella - ¿Cómo pudiste engañarme por todos estos años? ¡Exijo una explicación!
El esposo la miró directamente a los ojos y dijo:
- Yo te explico lo del consolador si tú me explicas por qué tenemos tres hijos.
Estudio científico
Hace algunos años, Estados Unidos realizó un estudio para determinar por qué la punta del pene del hombre es más ancha que la base. El estudio duró dos años y costo aproximadamente 1.800.000 dólares. El resultado del estudio fue que la razón por la que la punta del pene del hombre es más ancha que la base es para proporcionar al hombre más placer durante el acto sexual.
Cuando los resultados fueron publicados, Alemania decido hacer su propio estudio sobre el tema. Estaban convencidos de que el resultado del estudio de los norteamericanos era incorrecto. Después de tres años de investigación y un coste que superó los 2.500.000 dólares, concluyeron que la punta del pene del hombre es más ancha que la base para proporcionar a la mujer más placer durante el acto sexual.
Cuando se publicaron los resultados del estudio alemán, España decidió realizar el suyo propio. Los Españoles creían que los estudios de Estados Unidos y Alemania no eran correctos. Así, después de casi tres semanas de intensa investigación y un coste de más de 874 pesetas, el estudio español fue concluido. El estudio español llegó a la conclusión de que la razón por la que la punta del pene del hombre es más ancha que la base, es para evitar que la mano salga disparada y te golpee en la frente.
Esta es una pareja que ya cumplía 20 años de casados. Y durante esos 20 años cada vez que iban a hacer el amor, el marido insistía que se apagaran las luces completamente.
Pero después de 20 años haciendo lo mismo la mujer ya comenzaba a sentirse estúpida. Ella pensaba todos los días como romper este loco hábito de su marido. Así que una noche, cuando estaban en el medio del acto, ella encendió las luces de la habitación. Miró donde estaba la acción y vio a su marido sosteniendo un consolador. Ella quedó completamente aturdida al ver lo que estaba pasando.
- ¿Tú impotente? - gritó ella - ¿Cómo pudiste engañarme por todos estos años? ¡Exijo una explicación!
El esposo la miró directamente a los ojos y dijo:
- Yo te explico lo del consolador si tú me explicas por qué tenemos tres hijos.
Hace dos semanas, fue mi 37º cumpleanos y no me sentia nada bien al levantarme aquella manana. Fui a desayunar con la esperanza de que mi esposa estaria contenta y me diria <feliz cumpleanos> y quiza tuviera un regalo para mi, pero ni siquiera me dio los buenos dias. Yo dije para mis adentros <bueno, quiza mis hijos se acuerden>. Los ninos vinieron a desayunar y no dijeron ni una sola palabra. Cuando me fui a mi oficina me sentia muy deprimido, y pense <ni siquiera el perro se mostro agradecido. Menuda gracia esto de celebrar un cumpleanos mas. A toda mi familia le importo poco.
Al entrar en mi despacho, mi secretaria Isabel, tan guapa, me dijo: ! Buenos Dias jefe, y feliz cumpleanos !!.
Ahi me empece a sentirme un poco mejor; por lo menos ella si se acordaba. Despues de innumerables reuniones y llamadas telefonicas, ya cerca de las dos de la tarde, entro Isabel y me dijo:
- <?Sabes?, hace un dia precioso y ademas es tu cumpleanos, ¿que tal si vamos a comer los dos solos?, tu y yo.
Y me dije: esta es la mejor idea que he oido en todo el dia.
Asi que cogi mi chaqueta y salimos, pero en vez de ir a almorzar al lugar acostumbrado, fuimos a un sitio en el campo, un lugar mucho mas intimo. Comimos y nos tomamos varios martinis, el almuerzo fue delicioso, nos divertimos mucho.
De regreso a la oficina, ella dijo:
- <Mira, ¿por que no aprovechar este ambiente?: mejor no regresemos a la oficina. En vez de eso, te invito a mi casa y te preparo unos deliciosos martinis o lo que tu quieras.
Una vez en su casa, puso musica suave (por cierto, una de mis preferidas), luz tenue y me dijo de manera insinuante:
- <Si no te molesta, voy a mi habitacion a cambiarme de ropa y
ponerme algo mas comodo; ahora vuelvo>.
Yo la deje ir... y entro en su habitacion, cerrando la puerta a su paso, y a los seis minutos regreso cargando un gran pastel de cumpleanos...
seguida de mi esposa, hijos y algunos companeros de oficina; todos ellos cantando a coro <!Cumpleanos feeeliz...!> ....
Y alli estaba yo, desnudo en la sala, solo con los calcetines puestos...
El hombre puso una sola condición al matrimonio: reservarse para sí un cajón del armario donde sólo el podría acceder. La mujer consintió y durante cincuenta años jamás tocó ese cajón. Al llegar las bodas de oro, le dijo a su marido:
- Pepe, ya llevamos cincuenta años casados, ¿porqué no me dejas ver lo que hay en el cajón?
Él le dió la llave, ella abrió el cajón y encontró dos millones de pesetas y tres huevos. Intrigada, le pidió al marido que le explicara.
- Mira, es que cada vez que te he sido infiel, he guardado un huevo en el cajón.
- Bueno, tres canitas al aire en cincuenta años no esta mal. Te perdono, pero... ¿y los dos millones?.
- Verás, es que cada vez que juntaba una docena la vendía...